Se acaba el año y creo que hace mil años que no escribo y mucho menos hago un recuento. Pero este año como cada cierto tiempo fue uno de esos que te ponen de cabeza, o quizá que se acomodaron. No empezó realmente en enero, o en realidad si, enero de 2024. El momento en el que fue claro que ya no había mucho más qué hacer. Aun así, a partir de ahí, la vida se volvió una serie de decisiones que tomar, caminos por elegir, pero con la única certeza de que mi prioridad en esta vida es hacer lo mejor para mí y para esa extensión de mi alma que camina libre por la vida.
2024 fue una vorágine, adiós estabilidad, cambio de trabajo, de casa, de vida, tocó además desacomodar otras vidas empezando por supuesto por la de bb, que además de todo dejó de serlo y también enfrentó como un guerrero cada uno de esos cambios, más los propios, nueva escuela, un grupo multigrado, aprendizajes totalmente distintos, y distintas rutinas cada mes.
Afortunadamente ese cambio de escuela fue más un regreso a un hogar lejano, Paidos como siempre, es como una segunda casa, no sólo para él que fue recibido como si lo hubieran visto nacer, sino para nosotras las Macías, que durante mas de 30 años hemos llevado ese recinto en el corazón como una de las mejores etapas de la vida.
Enero y febrero fueron difíciles, y hubo momentos donde creí que no lo lograría, pero como siempre mi tribu me sostuvo.
Y de marzo en adelante las cosas no estuvieron más tranquilas, pero de alguna forma, yo si, poco a poco me reencontré conmigo, y recuperé mi paz, también un poco me recordé a mi misma de todo lo que soy capaz, y más ahora que tengo una razón tan poderosa. Incluso, a lo largo del año pudimos poner atención a nuestra salud, física y mental, y aunque aun quedan pendientes, creo que avanzamos muchísimo.
Encontré un nuevo trabajo que me encanta, conocí nuevas personas, retomé amistades, y afiancé otras.
Y Emi, no puedo creer lo increíble que es, jamás ni en mis mejores sueños pensé que la vida me regalaría al niño más perfecto del mundo, verlo crecer es un regalo tan mágico, que me sorprende que haya quien elija perderse este proceso que sin duda dura solo un instante.
Y se que soy su mamá, pero cuando él llega a un lugar nuevo, y las personas que lo tratan, se enamoran irremediablemente de su dulzura, cuando la gente comenta una y otra vez, lo listo, o amable o bien portado que es, cuando veo el cariño que despierta en todas las personas, me siento un poquito orgullosa de nosotras, aunque sé que un 70% es totalmente su propia alma.
Pero, soy perfectamente consciente de que todos los logros de este año, no son un trabajo que haya hecho sola. Y no saben lo agradecida que estoy por todas y cada una de las personas que forman parte de mi vida. Hoy más que nunca doy gracias por tener a mi familia cerca, la de sangre y la electiva. Y aunque creo que ha sido el año que menos he podido tenerlos físicamente, su presencia sin duda se ha notado.
Mil gracias a todos los que nos han cuidado, a mi y a bb, a mi mamá y hermana, porque sin duda siempre tenemos ángeles terrestres apoyándonos de mil maneras distintas. No sé si haya muchas personas que necesiten más dedos que los propios para contar a su red de apoyo, y nosotras si que podemos. Y solo puedo agradecerles y desear que su vida siempre esté llena de cosas buenas, y que sigan estando cerca de mi. Y que pueda retribuir al menos parte de lo que nos brindan.
Agradezco por todo lo que me ha dado este año, y también por lo que se ha llevado. Y pido al año siguiente que nos permita seguir avanzando sin mirar atrás, que deje en nuestra vida sólo a las personas que valen la pena. Y si no es mucho pedir, que tengamos un añito tranquilo, lleno de salud, amor y dinerito. Hoy más que nunca anhelo tranquilidad y la posibilidad de seguir pasando tiempo con mi bebe y toda la gente que amo.
Que el 2026 sea benevolente con todos y nos vaya muy bien.
Les deseo un muy muy feliz año nuevo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Y ustedes que piensan?